NUESTRA HISTORIA
LA MALLA nace como un homenaje a la comunidad y los vecindarios puertorriqueños. Inspirado en espacios urbanos del ayer como los centros comunitarios y las plazas de pueblo, LA MALLA presenta un giro moderno a estos conceptos clásicos.
Desde la etapa de planificación, nuestra meta para LA MALLA siempre ha sido fortalecer lazos comunitarios, generar oportunidades de empleo nuevas y fomentar a jóvenes emprendedores puertorriqueños. Abordamos estas metas desde diferentes ángulos. Primero, alimentando el bienestar físico a través de varias facilidades deportivas y de entrenamiento. Segundo, proveyendo locales para que emprendedores con propuestas comerciales fuertes y duraderas puedan brindar su ofrenda a nuestra comunidad. Y, por último, ofreciendo alternativas para personas de todas las edades – desde un cuido para niños, a espacios creativos y profesionales para jóvenes y adultos, hasta una pista de caminar para personas mayores.
Elegimos LA MALLA como nuestro nombre por su sencillez, su neutralidad y su capacidad de adaptarse, permitiendo que el espacio trascienda un solo uso. LA MALLA se define por sus intersecciones, esos puntos donde el movimiento, la vida social y las rutinas diarias se encuentran de forma natural.
En fin, LA MALLA es una carta de amor a la comunidad. De puertorriqueños, para puertorriqueños (y cualquiera que nos quiera visitar).
Esperemos que disfruten de este espacio y formen parte de nuestra comunidad. ¡Este es solo el comienzo!
DE UNA IDEA A UN LOCAL FÍSICO